Parten de percepciones subjetivas de la realidad. Por lo tanto, la clave es la forma en que la mente procesa la información para entender las reglas formales y las informales.
Las limitaciones informales se ven reflejadas en las ideas, ideologías, religiones, costumbres, códigos de conducta, normas de comportamiento y convenciones sociales. Se trata de la información transmitida socialmente y forma parte de la herencia que llamamos cultura: "Transmisión de una generación a la siguiente, por la enseñanza y la imitación, de conocimientos, valores y otros factores que influyen en la conducta de los individuos".
En realidad, las reglas informales no son tangibles en el sentido de que no están escritas, son valores entendidos y reglas no escritas que existen en el mundo de la familia, en la escuela, en los negocios y en la política. Su importancia es de tal magnitud, que en las sociedades tradicionales pudo existir el orden sin reglas formales. Dichas reglas no escritas promovían soluciones de cooperación. En todo caso, en ausencia de reglas formales; una espesa red social lleva el desarrollo de estructuras informales estables.
Son más complejas, menos visibles y superiores en cantidad que las reglas formales. Funcionan como un marco de actuación, un filtro que facilita la adaptación, el intercambio y reduce la incertidumbre sobre lo que la gente puede esperar de sus semejantes. Nos ayudan a procesar y a interpretar la realidad que nos rodea.
Las reglas informales pueden derivar en extensiones, interpretaciones y modificaciones de normas formales. Son las reglas no escritas que han evolucionado en el contexto de interacción repetida (intercambio) entre jugadores.
viernes, 20 de febrero de 2009
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